Mostrando entradas con la etiqueta Mente/Cerebro/Trading. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mente/Cerebro/Trading. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de febrero de 2013

3 tips para mantenerte positivo


Cuando te enfrentas ante un reto o fracaso es difícil no ser negativo. Estos ejercicios entrenarán a tu cerebro para tener una mentalidad optimista.

Como emprendedor, aceptar los retos y los fracasos es esencial para el éxito de tu negocio. Y puedes aprender a cultivar esta actitud si entrenas a tu cerebro para mantenerse positivo, aun cuando los tiempos son difíciles.

“La gente tiende a tener una base cognitiva hacia sus fracasos y hacia lo negativo”, afirma Matthew Della Porta, psicólogo y consultor empresarial. Nuestros cerebros suelen buscar la información negativa y a almacenarla más rápido en la memoria.

Esta base no siempre es mala. Reconocer los problemas y afrontar los fracasos nos puede dirigir hacia mejores soluciones. Sin embargo, constantemente vamos más allá y estos fracasos acaban abrumándonos o afectando nuestra actitud, autoestima y desempeño.

Al incrementar conscientemente nuestro enfoque en lo positivo, empezamos a equilibrarnos. Podemos encontrar el punto medio feliz donde seamos capaces de enfrentarnos a los retos y fracasos sin dejar que éstos nos depriman, manteniéndonos motivados y productivos.

Estos tres ejercicios te ayudarán a entrenar a tu cerebro a que se mantenga positivo:

1. Expresa agradecimiento

Los eventos negativos suelen permanecer mucho tiempo en nuestros cerebros a menos de que los balanceemos conscientemente. “Cuando te enfrentas a retos, es importante destacar aquello que sí está bien”, dice Della Porta. Pensar en las cosas buenas de tu vida puede ayudarte a balancear tu pensamiento, dándole a tu cerebro tiempo extra para registrar y recordar situaciones positivas.

Para ayudarle a tu cerebro a almacenar estos recuerdos felices, haz una reflexión diaria o semanal de aquello por lo que estás agradecido. Escribe las bendiciones que tienes, ya sea tu familia, tus amigos o trabajar en aquello que te gusta. Es preferible que lo hagas todos los días y lo conviertas en un hábito. Hay apps que sirven para esto como Day One, que es prácticamente un diario para dispositivos Apple y OhLife, un diario basado en e-mails.

2. Repite afirmaciones positivas

Como lo sabe cualquier político o publicista, cuanto más escuches un mensaje, más probable es que te lo creas. Lo mismo ocurre con los mensajes sobre quién eres y de lo que eres capaz de hacer. Al repetir estas afirmaciones positivas con convicción muchas veces en la mañana, entrenas a tu cerebro a que se las crea. “Con el tiempo conseguirás interiorizarlas”, afirma Della Porta.

Elige dos o tres afirmaciones que representen tus valores y metas como “Me estoy volviendo mejor cada día”. La repetición influirá la forma en la que interpretas los eventos negativos. “Especialmente si eres de la clase de personas que se predispone a lo negativo, este ejercicio es extremadamente efectivo”, señala el experto.

3. Reta a los pensamientos negativos

Cada vez que se nos ocurre un pensamiento negativo, nosotros elegimos cómo responderemos a él. Nuestros cerebros tienden a pensar en los eventos negativos de tal forma que parecen mucho más grandes y significativos que lo que realmente son. Para combatir eso, empieza a imaginar el pensamiento como algo ajeno a ti, como algo que puedas observar y destruir.

Después, reta a los pensamientos negativos que te están afectando. Por ejemplo, si tu startup no consigue la tracción que esperabas, podrías pensar que eres un fracaso. Eso es incierto e improductivo. Mejor, practica interpretar el mismo evento de otra forma. Podrías decir algo como: he trabajado muy duro pero no he tomado en cuenta los cambios en el mercado, me siento decepcionado pero lo intentaré nuevamente con más información. Esta interpretación es mucho más cortés, verdadera y proactiva.

“Al principio esta estrategia será difícil y podrías pensar que no funciona”, dice Della Porta. “Pero con el tiempo se convertirá en algo automático y será más difícil que surjan los pensamientos negativos. Nadie lo hace de manera natural, por eso debes aprender y practicar”.





Por Nadia Goodman
Fuente
http://www.soyentrepreneur.com/24666-3-tips-para-mantenerte-positivo.html



Saludos y mucho éxito

jueves, 11 de octubre de 2012

¿Por qué es difícil ser disciplinado?

Hemos oído muchas veces "controla tus emociones", y en demasiadas ocasiones nos hemos confundido y, en vez de controlar, lo que hemos hecho es simplemente "ahogar nuestras emociones". Esto es un craso error porque las emociones no son en sí mismas ni buenas ni malas. La que puede ser buena o mala es nuestra respuesta. En todo caso, las emociones nos dan pistas que nos permitirán analizarlas para lograr finalmente que trabajen a nuestro favor.
Por raulespert


__________________________

Resumen

"La victoria más dura es la más dura sobre uno mismo"
"Para decirle  las cosas a nuestro subconsciente nuestro consciente se tiene que encargar de ello (uno de los mucho trabajo mentales que se tiene)"
"Al consciente no se le dan muy bien las muti-tareas y cuando lo agobiamos con muchas cosas a la vez se colapsa"
"Lo mejor es seleccionar una sola tarea y concentrarse en ella"
"pequeños objetivos cumplidos en el corto plazo tienen efectos mágicos en el cerebro a largo plazo"
"El estrés perjudica la atención del subconsciente y es posible que no se sigan las reglas"
"Mas vale uno, y conseguirlo que muchos y fracasar en el intento"

Video/Link



Saludos cordiales. Ëxitos

jueves, 27 de septiembre de 2012

Las 10,000 horas


Las 10,000 horas: La Práctica Hace al Maestro.

En un estudio muy importante realizado en los 90’s por el psicólogo K. Anders Ericcson y dos colegas de la Academia Élite de Música de Berlín, se hicieron hallazgos que desafían la manera en que la mayoría de las personas aún piensa acerca del éxito. Se tomó una muestra aleatoria de violinistas de 20 años de edad y se dividió en 3 grupos.

  • 1er Grupo: Estaban las estrellas, aquellos con el potencial de convertirse en solistas de clase mundial. 
  • 2o  Grupo: Estaban los que eran simplemente buenos. 
  • 3er Grupo: Estaban aquellos que nunca podrían ser de clase mundial y solo querían ser profesores de música. 

La pregunta era sencilla: desde que empezaste a tocar el violín, ¿cuántas horas has practicado?

Luego repitieron el experimento con pianistas, y otros músicos, obteniendo los mismos resultados una y otra vez. Todos tocaron por primera vez sus instrumentos a una edad promedio de 5 años, sin embargo:

  • Los del tercer grupo habían practicado unas 2,000 horas en promedio durante toda su vida
  • Los del segundo grupo habían practicado en promedio unas 8,000 horas
  • Las estrellas habían practicado unas 10,000 horas. 

He aquí lo sorprendente: el estudio se hizo por años, y nunca se encontraron músicos “natos”, que hubieran llegado a ser estrellas con menos de 10,000 horas de práctica. Tampoco nunca se encontraron “torpes”, o personas que hubieran practicado más de 10,000 horas y no fueran estrellas. El estudio concluyó que una vez se descubre que alguien tiene la aptitud o la vocación para realizar una labor específica, lo único que distingue a los exitosos de los mediocres es la cantidad de horas de práctica

El experimento fue replicado por psicólogos de las universidades más prestigiosas del mundo en diversos campos del conocimiento, pasando por compositores, jugadores de baloncesto, ajedrecistas, programadores de computadores, escritores y hasta criminales. Jamás se han encontrado personas que hayan llegado a ser estrellas mundiales con menos de 10,000 horas de práctica, ni personas que hayan practicado más de 10,000 horas y no fueran estrellas. La cantidad de horas se cuenta desde que la persona nació y el trabajo debe ser “significativo”; es decir, debe cumplir con las siguientes condiciones:

  1. Autonomía: Que la persona pueda hacer lo que quiera.
  2. Complejidad: Que haya muchas formas de alcanzar los resultados.
  3. Una relación muy clara entre esfuerzo y recompensa. 


Estas condiciones se aplican en muy pocos empleos, pero sí aplican en todos los emprendimientos. Los que transforman el mundo simplemente trabajan mucho, mucho más duro. Eso es todo.

He aquí la cuestión: ¿Puede el lector dimensionar cuántas son 10,000 horas de práctica? Equivale aproximadamente a practicar un trabajo SIGNIFICATIVO por 4 horas diarias, durante 10 años. Muy pero muy pocas personas logran hacer eso. Aquí entra “El Efecto Mateo ”, ya que solo las personas que tienen la oportunidad y las condiciones para hacerlo son quienes lo logran. No puedes, por ejemplo, tener un trabajo de medio tiempo y fundar Microsoft. Nunca sucedió así con las empresas más poderosas.

Así que tu familia debe ser suficientemente pudiente y comprensiva para dejarte jugar por un buen tiempo hasta que tú acumules la cantidad de horas necesarias para obtener una idea de negocio que transforme el mundo. Pero principalmente, a ti te tiene que gustar tanto, pero tanto lo que haces, que estés dispuesto a sacrificar, por ejemplo, toda tu adolescencia y tu juventud al frente de un computador mientras tus amigos salen con chicas a rumba, como fue el caso de Bill Gates y Mark Zuckerberg.

Los grandes empresarios conocen el valor de las horas de práctica. Después de tu contexto, experiencias vividas y legados culturales, la cantidad de horas que uno ha dedicado a elaborar una idea de negocio es posiblemente el factor más importante para determinar quiénes tendrán éxito y quiénes no. Se reitera que no es por el coeficiente intelectual, ese es solo un “criterio de entrada”. Tampoco es por los “contactos” (los últimos estudios demuestran que los billonarios son en su mayoría personas muy independientes que tomaron decisiones brillantes y por eso muchos los siguieron.

¿Estás dispuesto a practicar lo que te gusta durante 10.000 horas?




Fuente
http://www.oscarfabra.com

Conclusión
Los años de práctica NO cuentan, lo que cuentan son las horas.

Saludos cordiales, Ëxitos

lunes, 13 de agosto de 2012

[Entrevista/Video] Sabemos que no sabemos lo que decidimos


"¿Somos conscientes de todos los factores que nos influyen a la hora de tomar una decisión?

Al igual que muchos economistas, solemos pensar que nuestras decisiones están basadas en razonamientos fríos y calculadores, pero no podríamos estar más equivocados.

En este capítulo de Redes, el neuroeconomista de la Universidad de Cambridge, Aldo Rustichini, le explica a Punset que el 90% de nuestras decisiones son inconscientes y que esto no es motivo de alarma.

La mayor parte de estas elecciones están basadas en un proceso muy ingenioso y sofisticado que garantiza un análisis preciso y racional, a pesar de ser inconsciente.

Quizás debería haber más mujeres en los mercados bursátiles
para volverlos más estables."

Aldo Rustichini
_______________________________

Eduard Punset:
Estamos en la antigua casa de Miguel de Unamuno (nada menos que Miguel de Unamuno) en Salamanca. Me cuentan que la parra esa (que nuestra audiencia no puede ver porque está en el balcón, en la calle) era su parra querida.

Y nunca hemos sabido muy bien si Unamuno era el más español de los españoles o era el que más se alejaba del español común.

Lo vamos a dejar porque tenemos un tema casi igual de interesante para esta noche. Hoy nos encontramos en este lugar con el científico (neurocientífico) y economista Aldo Rustichini.

"se produce una explosión o… ¿cómo lo llamáis? Una descarga de testosterona en los embriones, antes del nacimiento"

Aldo, es maravilloso tenerte con nosotros en el programa, y me siento tentado de recordarles a los telespectadores algo que hemos sabido desde hace mucho tiempo, y es que se produce una explosión o… ¿cómo lo llamáis? Una descarga de testosterona en los embriones, antes del nacimiento.

Sabíamos que, si esta descarga de testosterona funciona, afecta la longitud de este dedo en el sexo masculino, en los hombres. El índice, la longitud del dedo índice, es menor que la del anular, ¿verdad? Lo que los americanos llaman el dedo del anillo.

Sin embargo, lo que desconocíamos por completo es lo que nos habéis contado tras muchos experimentos en el laboratorio.

"si esta descarga de testosterona funciona, afecta la longitud de este dedo en el sexo masculino, en los hombres"

Habéis descubierto que, cuando los operadores bursátiles tienen, como consecuencia de la testosterona, este dedo concreto más largo, ganan más dinero y son más agresivos; de hecho, obtienen hasta diez veces más ganancias que el resto.




Por primera vez, debemos plantearnos que en el proceso de toma de decisiones también hay un componente biológico, y que no solamente interviene la mente.

Exhuberancia irracional

Aldo Rustichini:
Este descubrimiento surgió tras un estudio que realizamos con John Coates y otros expertos de la Universidad de Cambridge con operadores bursátiles de la City de Londres.

Los datos con los que contábamos eran, por un lado, las ganancias de los operadores bursátiles durante un período de varios años y, por el otro, la proporción entre la longitud del segundo dedo de la mano (el índice) respecto a la del dedo anular.

"cuanto menor es el índice respecto al anular, tanto más masculino (si se me permite utilizar el término) es el individuo"

Esta proporción, en los hombres, suele estar por debajo de uno, de modo que el índice es más corto que el anular. Cuanto menor es esta proporción, es decir, cuanto menor es el índice respecto al anular, tanto más masculino (si se me permite utilizar el término) es el individuo.

Y sabíamos que ese rasgo estaba relacionado con una mejor capacidad en varios campos, por ejemplo en la música y el deporte, y también en ciertas capacidades mentales.

Por tanto, resultaba natural preguntarse si también provocaría que los operadores bursátiles ganaran más dinero.

Medimos tanto esta proporción como los beneficios de los operadores, y descubrimos que, efectivamente, los que tenían una proporción menor estaban ganando diez veces más que los que tenían una proporción mayor, más parecida a la de las mujeres.

"los que tenían una proporción menor estaban ganando diez veces más que los que tenían una proporción mayor, más parecida a la de las mujeres"

Y la pregunta era: ¿y qué significa? De hecho, tiene que ver con lo que algunos denominan «exuberancia irracional», y la explicación más rápida a la que se puede llegar es: «vaya, las personas más masculinas presentan una proporción menor y son más agresivas, están más dispuestas a correr riesgos, lo que explica por qué ganan más dinero».

Eduard Punset:
Más dinero.

Aldo Rustichini:
De hecho, la deducción rápida es cierta, porque estamos hablando de personas con más agallas. Recordemos que se trata de personas cuyo trabajo es el siguiente: mirar atentamente las pantallas y decidir, en cuestión de segundos, si deben invertir o no cien mil libras esterlinas, o a veces incluso más, en un activo concreto.

"Deben tomar esa decisión: mirar la información, procesarla rápidamente, tomar una decisión a toda velocidad y luego esperar a ver qué pasa"

Deben tomar esa decisión: mirar la información, procesarla rápidamente, tomar una decisión a toda velocidad y luego esperar a ver qué pasa.
Por tanto, resulta evidente que se trata de la combinación de dos cosas: se necesitan agallas, porque hay en riesgo cien mil libras esterlinas o un millón…

Eduard Punset:
Se necesita testosterona, vamos.

Los efectos de la testosterona

Aldo Rustichini:
Sí. Se necesita testosterona, pero… ¿Para qué? Me gustaría recalcar que no solamente se precisan agallas, no todo se reduce a la agresividad, a ser agresivo, también es preciso ser muy rápido a la hora de procesar la información y muy veloz para detectar las oportunidades. Se trata de personas que, además de estar asumiendo riesgos, también son muy listas.

Creo que lo que este resultado nos dice o nos sugiere es que se necesita estar dispuesto a asumir riesgos, pero a la vez contar con la inteligencia de saber cómo hacerlo.

Eduard Punset:
Es curioso, porque otra cosa que demostraría lo que dices es esta paradoja de tener atletas y músicos que también responden a lo mismo. Si tienen éxito como músicos y atletas no puede ser solamente por la testosterona, ¿no? ¿O sí?

"Todavía no entendemos muy bien lo que hace la testosterona"

Aldo Rustichini:
Depende. Todavía no entendemos muy bien lo que hace la testosterona. Sabemos que probablemente haga que uno esté más dispuesto a correr riesgos, pero el caso es que todavía no entendemos muy bien cómo incide en otras facultades, en especial en la inteligencia.

Teniendo en cuenta que repercute, por ejemplo, en el rendimiento musical, debe hacer algo más que aumentar la disposición a correr riesgos.

Eduard Punset:
Es curioso, porque estamos bordeando realmente una nueva ciencia. Es decir, tal vez pensábamos que las personas ganaban dinero por la teoría del homo economicus, ese ideal del hombre económico para el que lo único importante era el racionalismo, saber mantenerse frío y calculador…

Pero ahora nos dices que, si realmente intentamos saber cómo irá la economía utilizando este esquema, estaremos perdidos, porque hay otros factores que son igual de importantes. Ahora vemos que todo ello interfiere con nuestro concepto de la economía y de la toma de decisiones. Es muy importante.

"Ahora comprendemos mejor cómo se toman decisiones en el cerebro y cómo se incorporan las emociones al proceso de decisión"

Aldo Rustichini:
Sí. De hecho, está surgiendo una nueva ciencia llamada neuroeconomía, cuyo objetivo es combinar las herramientas y conceptos de la neurociencia y de la economía para lograr una visión más completa a la hora de estudiar el hombre económico.

Ahora comprendemos mejor cómo se toman decisiones en el cerebro y cómo se incorporan las emociones al proceso de decisión.

Eduard Punset:
¿Podemos imaginar un día o una situación en la que, analizando esto y otros hechos biológicos, podamos decir que la crisis que sufrimos se debe a que las personas, los operadores bursátiles, actuaron de una manera biológica sin pensar en la inteligencia que nos comentabas?

Aldo Rustichini:
Hay muchas cosas que podemos aprender de esto.

"las personas con una proporción más masculina están más dispuestas a correr riesgos"

"Por ejemplo, una conclusión a la que han llegado algunos (y la saco a colación porque tal vez resulte interesante debatirla) es que las personas con una proporción más masculina están más dispuestas a correr riesgos, sí, pero quizá justamente esa sea la causa de la crisis en la que estamos inmersos, y tal vez (hay quien sostiene eso) ¡tal vez debería haber más mujeres en los mercados bursátiles para volverlos más estables!

Es una posibilidad. Podemos decir que si queremos un mercado financiero más estable, podemos incluir a más mujeres –a menos personas que se arriesguen– y conseguir así mercados financieros más estables. Es una idea que merece la pena debatir.

Eduard Punset:
Yo al principio trabajé como economista, y solía considerar la economía como una ciencia deductiva. No sabíamos demasiadas cosas sobre la manera en la que se tomaban las decisiones.

Pero ahora estáis abriendo el camino para que la economía no solamente sea deductiva sino también inductiva… ¿tendremos más información para recopilar y juzgar, no?

"¡tal vez debería haber más mujeres en los mercados bursátiles para volverlos más estables!"

Aldo Rustichini:
Sí. La economía ahora es una disciplina mucho más experimental que antes: formulamos hipótesis pero luego las ponemos a prueba para comprobar su validez. Creo que ahí radica la novedad de los últimos 20 años (especialmente con la neuroeconomía de los últimos 10 años).

Eduard Punset:
Es verdad.

Aldo Rustichini:
Por consiguiente, me siento orgulloso de ser economista.

"en realidad, que el proceso de toma de decisiones tiene lugar en el plano subconsciente"

Eduard Punset:
Estoy pensando ahora en lo que denomináis «efecto marco». Esto sugiere, en realidad, que el proceso de toma de decisiones tiene lugar en el plano subconsciente.

En la mayoría de nuestras decisiones, no tenemos ni idea de por qué hemos tomado la decisión que hemos tomado. Nunca nos lo habíamos planteado, pensábamos que éramos tan sabios, tan racionales y perfectos que sopesábamos todos los motivos y en función de eso decidíamos en un sentido u otro…

La mayor parte de nuestras decisiones son inconscientes

Aldo Rustichini:
Todas nuestras decisiones… o el 90%, arrojemos una cifra, el 90% de nuestras decisiones son inconscientes. ¡Esto es lo que siempre hemos dicho los economistas!

Siempre he afirmado que nuestra toma de decisiones es extremadamente complicada… es como jugar a billar: en el billar, cuando haces un lanzamiento muy complicado, ¡no te paras a calcular todos los ángulos posibles!

"Hay procesos que son inconscientes, sí, pero realizan un análisis de la situación tremendamente racional, muy realista y extremadamente preciso"

Realizas el lanzamiento según lo que sientes que hay que hacer. Y muchas veces la jugada sale bien, igual que puede salirles bien a los que se dedican a invertir. Por tanto, es cierto que la mayor parte de nuestras decisiones son inconscientes.

Pero eso no significa (y me parece importante puntualizarlo) que sean irracionales. ¡Puede que sea todo más racional de lo que creemos! Hay procesos que son inconscientes, sí, pero realizan un análisis de la situación tremendamente racional, muy realista y extremadamente preciso.

Por eso afirmo que, aunque la mayor parte de nuestras decisiones las tomemos inconscientemente… se trata de un pensamiento muy, muy ingenioso, muy racional, muy sofisticado.

Eduard Punset:
Vamos, es fantástico, porque probablemente sea cierto que no sabemos cómo decidimos pero, como tú dices, decidimos mediante métodos muy sofisticados, y eso no significa que no estemos decidiendo de un modo complejo, ¿no?

"¿de qué sirve arrepentirse? Tomaste una decisión, las cosas salieron como salieron, ¿de qué sirve mirar atrás y pensar: "¡vaya! Podría haber decidido otra cosa"

Aldo Rustichini:
Sí. Lo mismo pasa con las emociones. He dedicado cierto tiempo a estudiar el arrepentimiento y la envidia. Ahora entendemos ambas emociones un poco más. Si pensamos en el arrepentimiento, podríamos decir: «¿de qué sirve arrepentirse? Tomaste una decisión, las cosas salieron como salieron, ¿de qué sirve mirar atrás y pensar: "¡vaya! Podría haber decidido otra cosa!"». ¿Por qué hacerlo?

Parece irracional, ya sabes lo que dicen: a lo hecho, pecho. En cambio, hemos visto que se trata de una emoción muy racional, puesto que nos enseña a hacerlo mejor la próxima vez.

¿qué habría pasado si hubiera tomado una decisión distinta?
El arrepentimiento es una emoción muy importante, que consiste en pensar en alternativas hipotéticas, algo así como: «¿qué habría pasado si hubiera tomado una decisión distinta?».

Y es importante porque, la próxima vez que te enfrentes a una decisión parecida, recordarás el arrepentimiento que sentiste y tendrás más cuidado a la hora de decidir.

Así pues, el arrepentimiento es muy importante, porque, aunque parezca que simplemente mire hacia atrás, no es inútil, sino que nos enseña a tener más cuidado con nuestras decisiones la próxima vez.

"ni el arrepentimiento ni la envidia son emociones malogradas o inútiles, y definitivamente no son irracionales: nos enseñan a elegir mejor"

Y lo mismo ocurre con la envidia. La envidia es más o menos como el arrepentimiento, ¿sabes? Se parece… La envidia también es importante, porque nos enseña que las otras decisiones que podríamos haber tomado quizá sean mejores, y la próxima vez que tengamos que decidir…

Eduard Punset:
…lo haremos mejor.

Aldo Rustichini:
…tendremos más cuidado. Por tanto, ni el arrepentimiento ni la envidia son emociones malogradas o inútiles, y definitivamente no son irracionales: nos enseñan a elegir mejor.
La envidia puede volverse una emoción negativa, que simplemente te haga sentir mal porque no te han salido las cosas tan bien como al resto. Me parece importante tenerlo en cuenta en la educación, porque creo que debemos educar a los niños para que sean competitivos, pero de un modo positivo.

"el éxito de los demás nos puede motivar a mejorar, pero no hay que dejarse llevar por la envidia, sino tener la dosis justa de competitividad"

Hay que mirar lo que hacen los demás, porque siempre podemos aprender algo del resto, y el éxito de los demás nos puede motivar a mejorar, pero no hay que dejarse llevar por la envidia, sino tener la dosis justa de competitividad.

Eduard Punset:
Por cierto, creo recordar (y puedo estar equivocado, que me corrijan los telespectadores) que Miguel de Unamuno dedicó algún tiempo a analizar la diferencia entre el arrepentimiento y la envidia.

Lo fantástico de lo que dices es que, si esto es cierto sobre el arrepentimiento y la envidia, resulta que nos ayuda, aunque siempre nos hayan enseñado a evitar sentirnos envidiosos o arrepentidos.

extraído de
http://www.rtve.es
_______________________________

Recomendable ver el video completo
Para ver el video dar click en este Link
_______________________________

"No se trata de mentalizarse, es solo cuestión de usar información a nuestro favor, de explorar una posible debilidad para convertirla en fortaleza."
[ eCt ]

Saludos cordiuales, Ëxitos

viernes, 10 de agosto de 2012

El Cerebro - Relación éxito y fracaso



13 Nov 2008
El cerebro y su estrecha relación con la esperanza del éxito y el temor al fracaso
Un grupo de neurocientíficos del Instituto del Cerebro y la Creatividad, dependiente de la Universidad del Sur de California, ha identificado dos regiones cerebrales que compiten entre sí mediante respuestas opuestas frente al riesgo.

Ambas regiones se localizan en la corteza prefrontal, un área detrás de la frente que está involucrada en el análisis y la planificación.



Asignando a los voluntarios una tarea para medir la tolerancia al riesgo de cada persona, y observando sus reacciones a través de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI, por sus siglas en inglés), los investigadores encontraron que la actividad en una región identificaba a los sujetos como contrarios al riesgo, mientras que la actividad en una región diferente era mayor en aquellos con deseos de arriesgarse.

"Podemos ver el riesgo como una batalla entre dos fuerzas", explica Antoine Bechara, profesor de psicología en la Universidad del Sur de California. "Siempre hay un atractivo en el premio. Siempre hay un miedo al fracaso. Éstas son las dos fuerzas que siempre están batallando una contra otra dentro de nosotros".

En su investigación anterior, Bechara había usado la misma tarea para medir la tolerancia al riesgo en pacientes con daños cerebrales. Él y otros investigadores demostraron que la corteza prefrontal es crítica para la valoración apropiada del riesgo.

Pero como las lesiones cerebrales difieren en cada paciente y afectan a múltiples áreas, los estudios basados en las lesiones normalmente no pueden señalar con precisión la función de las regiones más pequeñas del cerebro.

Así, el grupo de Bechara en el instituto decidió repetir el experimento con la fMRI. En la investigación trabajaron Gui Xue y Zhong-Lin Lu.

Los resultados han permitido localizar los dos centros independientes descritos para el miedo al riesgo y el atractivo del premio.

Extraído de
http://www.laflecha.net


Saludos cordiales, Ëxitos

lunes, 6 de agosto de 2012

El cerebro es un Ferrari, con frenos de un Ford


Neuroeducador Carlos Logatt Grabner . Era oncólogo y no le encontraba sentido a su vida. Hasta que leyó un libro de neurociencias. Y creó un método que busca exprimir lo mejor que tenemos las personas.

Es un argentino raro: no usa celular. Creó la “neurosicoeducación” y dirige la asociación Educar para el Desarrollo Humano. Se ríe cuando cuenta que siempre deforman su apellido: hace poco lo llamó alguien que quería hablar con el doctor Low batt, batería baja. Hasta está mal escrito en su carnet de médico. ¿Por qué la medicina? “Las enfermedades eran un desafío. Siempre me gustaron los misterios y los desafíos. Las respuestas”.

Era el típico pibe que pregunta por qué. Y muy lector: leyó casi toda la biblioteca de su padre, autodidacta, como él. “Ser autodidacta tiene la gran ventaja de que vos guiás tu pensamiento. Es como hablar con 50 personas a la vez. Y cada persona tiene un pedacito de la respuesta. Ahora estoy leyendo el libro de un rabino. Porque hay ciertas cosas que me sirven para aplicar a las neurociencias. Mi finalidad es explicarlas para que se las pueda entender. Todo el mundo tiene derecho a saber cómo funciona su cerebro porque es lo que guía su vida, y si no puede controlar su cerebro, su vida está descontrolada.

-Era un pibe preguntador, lector... ¿y de notas cómo andaba?

-Nunca repetí y para mí era fácil, no un esfuerzo. Después, en el secundario, aprendí que en Matemática podía tener 10. Pero Anatomía me la llevé. Para mí el secundario era pasar. Y lo pasé. Leía libros y jugaba al ajedrez todo el día.

-¿Ajedrez desde chico?

-Me enseñó mi abuelo. Tenía 6 años. Hoy a la mañana estuve jugando. Me encanta. Ahora estoy con el ajedrez no convencional, el atómico, uno en que las piezas explotan: se come un peón y todo lo que rodea a esa pieza desaparece.

-¿Cuándo dio vuelta campana?

-No le encontraba la dirección a mi vida. Había aprendido de todo, era médico, después fui oncólogo pero vi que había mucha mentira. Entonces dejé y me dediqué a la medicina oncológica alternativa. Después del peor año de mi vida, hace 21 años, seguía sin entender dónde estaba el problema. Hasta que un día apareció el primer libro de neurociencias y ¡paf! ahí cambió todo. Me abrió el camino y empecé a leer todo lo que caía en mis manos del tema. Y decidí no leer jamás ningún libro que no fuera relacionado con el entendimiento de la conducta humana. Hace 20 años que no leo una novela.

-¿Y qué encontró?

-Estudiando fui logrando respuestas. Las respuestas me llevaron a lo que estaba buscando: me preocupaba qué mundo le iba a dejar a mis hijos. Me parecía que era un desastre. No podía resignarme a que las cosas no cambiaran. La pregunta era entonces ¿quién crea el mundo?. Y la respuesta es una sola: el cerebro. Y si el cerebro crea este mundo que está mal, algo está fallando en el cerebro. ¿Cuáles eran las fallas biológicas del cerebro? La solución fue que la persona pudiera mejorar su cerebro, tuviera mayor control de impulsos y emociones, y a partir de ahí utilizara lo que llamamos lóbulos prefrontales, que es la parte del cerebro que nos hace humanos.

-¿El cerebro tiene varias partes?

-En realidad somos tres cerebros apilados: uno de reptil, el primero en aparecer evolutivamente; otro de mamífero arriba, el segundo en aparecer; y un tercero de mamífero superior o humano, que es toda la corteza, el 80% del volumen cerebral. Este tendría que poder controlar fácilmente a los chiquititos. Pero la realidad es al revés: los cerebros primitivos son los que controlan al cerebro humano.

-¿Por qué pasa eso?

-Primero, porque empiezan antes a funcionar. Porque reciben primero la información del mundo: en 125 milisegundos ya están haciendo algo. ¿Qué son 125 milisegundos?: medio parpadeo. Y el cerebro humano todavía ni se enteró: tarda 500 milisegundos en tomar conciencia de lo que está pasando. Siempre está en desventaja, porque los primitivos empiezan a conducir la acción. Y si el grande no está preparado para modelar las conductas que generan aquéllos, lo único que hace es darle el sí.

-¿Esto explica la violencia?

-Claro. Porque no tenemos una educación para desarrollar los lóbulos prefrontales, que es lo que intentamos desarrollar nosotros para que tengan un poder por lo menos semejante. Nuestro cerebro es una Ferrari con frenos de Ford T. La Ferrari arranca rapidísimo, pero el freno no está preparado para altas velocidades. Los lóbulos prefrontales son los que pueden decir “siga o deténgase” a las emociones, impulsos o instintos que activan los cerebros primitivos. No podemos cambiar la biología. Pero sí podemos a los 500 milisegundos intervenir, usar la conciencia y ejercer el libre albedrío.

-¿Para qué está preparado el cerebro?

-Para sobrevivir. El cerebro es una máquina de supervivencia. Por eso los cerebros primitivos son tan rápidos.

-¿Qué le provoca a la sociedad?

-Que el mundo sea tan competitivo, tan autista y desigualitario.

-¿Igual se puede educar para lo mejor que tenemos?

-Sí, para ser buena persona. Lo llamamos “neurosicoeducación”, todos conocimientos neurocientíficos y de ciencias afines que las hemos bajado a lenguaje llano para que las pueda entender todo el mundo. Y que permite “prefrontalizar” cualquier cerebro. Buscamos que los lóbulos prefrontales logren el objetivo para lo que fueron creados: racionalidad, sentido común, cooperativismo, altruismo, ética. Queremos que este conocimiento sirva para la vida, si no, no sirve para nada. Lo nuestro es educación para neuróticos, para desneurotizar al neurótico, aquel personaje que usa poco los lóbulos prefrontales y se maneja sobre todo con los cerebros primitivos, y por eso hace macanas todo el tiempo.

-¿Qué le pasó cuando llegó a este camino?

-Encontré el sentido de mi vida. Aprendí a valorar lo que tiene valor, las relaciones humanas.

-¿No se enoja, no sufre?

-Te podés enojar y sufrir, pero podés salir rápido, no te quedás clavado un mes.

-¿Y con la enfermedad?

-Trato de buscar la mejor solución posible. Hay cosas inevitables: la enfermedad, la muerte. Hay que aceptarlas. El problema es crear un mundo que sí es evitable. No es necesaria la pobreza. Somos mortales y eso genera miedo. Podemos accidentarnos o enfermarnos y morir. Por eso la mejor manera de disfrutar la vida es pensar que hoy es el último día.

-¿Controlamos el cerebro?

-Tenemos muy poco control, muy poco libre albedrío. Tantos programas nos manipulan inconscientemente que la mayor parte de las decisiones –que creemos racionales, pensadas– son automatismos.

Por Luis Sartori
Entrevista extraída de www.clarin.com

sábado, 4 de agosto de 2012

Meditación Vs Miedo

La amigdala cerebral es una pequeña región del cerebro encargada de las emociones, principalmente MIEDO. Y recordemos que el miedo es parte fundamental de las emociones humanas reflejada en los mercados.

Estudios científicos recientes han encontrado que meditar 30 minutos durante 3 meses, antes de comenzar el día laboral, aumenta la concentración, aumento de una mente positiva., y reduce la actividad de la amígdala cerebral de manera considerable, entre muchos otros beneficios para la vida cotidiana.

Este BLOG tiene como objetivo neutralizar emociones para lo que más nos ocupa, que es el Trading, debido a que Trader Exitoso y las emociones no se llevan. Esta no es la primera ni la única manera de neutralizar el miedo en el Trading, por favor estar pendiente del blog porque estoy preparando una gran cantidad de información valiosa para este extenso tema. Y porque hablo de neutralizar el miedo, porque el miedo no se puede eliminar, es una emoción, inherente a nivel evolutivo, pero se puede neutralizar, la materia no crea ni se destruye, sólo se transforma, próximamente dedicaré un post de ésta aseveración tan interesante.



Saludos cordiales. Ëxitos